18.03.2016   |   Alemania

Ensamblaje de la noche a la mañana: Weingärtner Holzbau

Geroldsauer Mühle cuenta con alrededor de 12 500 metros lineales de abeto blanco. En aproximadamente 15 meses, la empresa Weingärtner Holzbau ha levantado el edificio de abeto blanco más grande de Europa.

"Die Anschaffung ließ sich ohne teure Hallenumbauten realisieren, zumal man auch keinen speziellen Hallenboden, keine verstärkten Fundamente und auch keine Grube unter der Maschine braucht."

Roland Weingärtner, Weingärtner Holzbau

Geroldsauer Mühle es un mercado de productos frescos producidos de forma tradicional por agricultores, cooperativas vitivinícolas y cazadores de la región. La empresa aboga por una vida sostenible, ecológica e innovadora y ello no solo se refleja en sus productos sino también en el material de construcción procedente de abetos blancos de la región. En las zonas de venta también hay una carnicería y una panadería; además, el ala izquierda alberga un restaurante que incluye un salón de actos en la primera planta.

En esta planta pueden alojarse hasta 18 huéspedes en cómodas habitaciones. Las habitaciones también están a disposición de los asistentes a seminarios; la sala destinada a los seminarios se encuentra bajo el tejado de Geroldsauer Mühle.

El edificio se encuentra estructurado arquitectónicamente en tres partes: A la derecha y a la izquierda de la entrada se extienden dos grandes alas y la parte central del edificio está formada por dos hastiales, de los cuales, el de la parte delantera está totalmente acristalado. Las dimensiones exteriores son de aproximadamente 16 x 60 m.

Estructuralmente, las alas laterales constan de una construcción de marcos de madera con elementos de pared de hasta 11 m de longitud. La construcción de las paredes desde el interior hasta el exterior es como sigue: revestimiento interior de paneles de madera triturada, nivel de instalación de 40 mm, capa hermética de placa OSB, construcción de marcos de madera de 160 mm con aislamiento de celulosa, plancha de fibras blandas de 60 mm, espacio de ventilación de 30 mm de grosor. La terminación exterior de la pared forma una fachada con los entramados típicos de las construcciones de la Selva Negra, cuyos elementos prefabricados están colgados de las paredes de marcos de madera. Los elementos de fachada divididos en dos piezas se unen entre sí mediante uniones en cuña.

Área de ventas espaciosa y ambiente acogedor

Detrás de la parte frontal del hastial delantero (un esqueleto de madera acristalado hasta el caballete), comienza el mercado en sí, cuya zona de entrada se abre en un espacio aéreo vertical que llega hasta el caballete. Detrás se extiende la zona de venta abierta, cuyo techo se apoya en fuertes vigas laminadas de 240 x 680 mm. Las vigas de techo se enganchan en estas vigas maestras. La envergadura de las vigas laminadas llega hasta los 15 m y la distancia entre los 7 ejes es de 5 m respectivamente.

En la parte central de la estancia, las vigas laminadas se apoyan sobre una hilera de tubuladuras y, en la parte delantera y trasera, sobre puntales oblicuos. Los cordones de acero situados en los puntos de base de los puntales contrarrestan las fuerzas de empuje.

El tejado situado sobre el mercado abierto está diseñado como una placa rígida. Además, los tablones de madera están equipados con conexiones de ranura y resorte, y se unen con las vigas de techo y las vigas maestras mediante clavos o tornillos Spax. Los puntales cruzados (160 x 160 mm) en uno de los tablones se utilizan como refuerzo horizontal adicional. En la zona del restaurante, dividido mediante tabiques en acogedoras estancias y reservados, se instaló un techo de madera laminada de 180 mm de grosor.

Alrededor de 12 500 metros lineales de abeto blanco

La iniciativa del proyecto de Geroldsauer Mühle fue una petición de la ciudad de Baden-Baden, donde en 2013 los agricultores de la región buscaban una institución para crear un pequeño mercado agrícola. En aquel momento, Roland Weingärtner, junto con su hermano Martin, quien quería hacerse cargo de la organización como criador de ganado en la región montañosa, presentó un primer borrador de un edificio de 12 x 25 m en el concejo municipal de Baden-Baden. "El borrador fue muy aplaudido", recuerda Roland Weingärtner a día de hoy. Después de que su hermano comprara en el mismo año la propiedad con un antiguo hotel, el proyecto creció hasta alcanzar las dimensiones actuales.

Solo en la construcción de Geroldsauer Mühle, Weingärtner Holzbau ha empleado cerca de 12 500 m de abeto blanco procesado, lo que corresponde a un volumen de madera de unos 350 m³. No era un proyecto fácil de desarrollar para una empresa con seis empleados además del jefe, quien normalmente se dedica a la reparación de tejados, trabajos de carpintería clásicos, construcciones en madera destinadas al sector agrícola y construcción de casas unifamiliares. Sin el apoyo de una maquinaria adecuada, Roland Weingärtner no se habría "atrevido a acometer un pedido de semejante envergadura. Un proyecto de este tipo no se puede llevar a cabo con ensamblaje manual; incluso comprando el material en un centro de ensamblaje habría preferido dejarlo".

Una máquina a la medida de las pequeñas empresas

Sin embargo, el carpintero ya le había echado el ojo hacía algún tiempo a una instalación de ensamblaje, por lo que vio este gran proyecto como una buena oportunidad para adquirir una máquina de ensamblaje WBS 140 de WEINMANN. De esta máquina se decía, en primer lugar, que se trataba de una solución personalizada para talleres de carpintería medianos y pequeños. Está equipada con un grupo de 5 ejes y un cambiador de herramientas de 8 puestos, por lo que ofrece la máxima flexibilidad.  Por tanto, gran parte de los ensamblajes complejos llevados a cabo en estas empresas se pueden procesar en una sola máquina.

El poco espacio que ocupa también es una ventaja para los talleres de carpintería medianos y pequeños. Y también para Weingärtner Holzbau. "La adquisición pudo llevarse a cabo sin necesidad de realizar costosas modificaciones en la nave, sobre todo porque no era necesario instalar un suelo especial ni cimientos reforzados y tampoco teníamos que construir ningún foso debajo de la máquina", recuerda Roland Weingärtner: "Como el precio de adquisición era asumible y la empresa WEINMANN tiene su sede cerca de nosotros, la decisión fue fácil".

Más flexibilidad en la fabricación de elementos

Antes de ponerse en serio con el proyecto de Geroldsauer Mühle, en Weingärtner Holzbau se empezó a explorar la nueva tecnología con el prototipo. Justo al comienzo ya nos encontramos con una sorpresa. "En realidad no pensábamos que la transferencia de datos con el software Weto Viskon que utilizábamos funcionaría a la perfección desde el comienzo", recuerda Roland Weingärtner.

El carpintero también quedó impresionado por la facilidad de uso de la máquina. "Claro que al comienzo teníamos que llamar al servicio técnico porque no sabíamos qué botón había que pulsar. Sin embargo, eso terminó a las primeras de cambio porque nos asesoraron bien y la máquina es muy intuitiva. Cuando mi empleado acudió al curso de formación de la máquina WBS 140 pude asumir sus tareas sin dificultad. El paquete completo de la máquina también incluye el diagnóstico remoto por Internet y un servicio rápido de suministro de piezas de recambio".

Roland Weingärtner se dio cuenta de las verdaderas ventajas del ensamblaje completamente automático después del arranque del proyecto. En aquel momento valía la pena que la WBS 140 pudiera funcionar con un operario y, opcionalmente, con ninguno. De esa forma, el empleado que estaba en la nave podía montar los elementos de los marcos de madera en la mesa de montaje que él mismo había construido mientras la máquina seguía ejecutando el ensamblaje del siguiente elemento. Sin embargo, esto solo funciona cuando todos los elementos de las piezas constructivas se ejecutan a través de la WBS 140, como es en el caso de Wingärtner Holzbau. Las ventajas relacionadas con el montaje de los elementos compensan las pequeñas desventajas en la optimización de los retales. Esto último también funciona con este procedimiento si se colocan los restos de madera para el siguiente elemento como primera pieza constructiva en la vía de rodillos de alimentación y su longitud se especifica en la máquina.

La carga de material y el transporte de evacuación están diseñados en Baden-Baden para piezas de hasta 13,70 m de longitud. No obstante, Roland Weingärtner ha ejecutado en la máquina vigas de cadera de 18 m de longitud. "Aunque para poder mecanizar elementos de esta longitud tuvimos que perforar orificios en las paredes de la nave".

En Geroldsauer Mühle, Weingärtner había planificado inicialmente levantar las tres alas de la hilera empezando por la derecha y terminando por la izquierda. Sin embargo, el hueco del ascensor situado en el ala central no se terminó a tiempo. "Como el tiempo corría en contra de mi hermano, no podíamos permitirnos esperar a que estuviera listo el hueco del ascensor. Así que nuestra única opción era levantar el ala lateral derecha y luego la izquierda".

La técnica de ensamblado en la propia sede facilitó la rápida conversión de la producción de elementos. "A día de hoy somos mucho más flexibles que el centro de ensamblaje". Además, Weingärtner se reafirmó en su decisión porque el ala central, que se montó al final entre las dos alas exteriores, encajó a la medida en el "solar": "Al final, la diferencia de longitud en todo el edificio fue de 4 mm gracias a una calibración precisa con cuerda y cinta métrica".

Más potencia con menos mano de obra

Después del proyecto del molino, tres empleados de Wingärtner Holzbau estuvieron de baja prolongada. "Nuestro aprendiz estaba la mayor parte del tiempo en la escuela, teníamos un montón de proyectos y, hoy en día, es difícil encontrar personal. No obstante, gracias a los cortos tiempos de ensamblaje, no tuvimos ningún problema para gestionar nuestros pedidos.

En aquel momento, por ejemplo, fabriqué una pérgola con juntas de muesca y puntales en medio día, y realicé además otras tareas en la nave. Para fabricarla manualmente habríamos necesitado dos empleados solo para el ensamblaje durante un día y medio, y no disponíamos de tanto tiempo".

Roland Weingärtner también pudo emprender la construcción de un garaje con tejado a cuatro aguas, corte con doble inclinación y vigas de cadera. Anteriormente habría calculado para el ensamblaje dos operarios y dos días, pero ahora se redujo el tiempo de ensamblaje con un operario y seis horas.

En el montaje también surgieron nuevas ventajas con respecto al tiempo. En el garaje, el equipo de montaje de tres personas terminó después de dos horas porque, gracias al proceso de preproducción, todas las piezas encajaban perfectamente. "Obviamente, esto no es posible si no se hacen los deberes a conciencia durante la preparación del trabajo. Anteriormente no habríamos podido colar en medio un proyecto de la noche a la mañana, pero, a día de hoy, eso no supone ningún problema".

Conclusión

Muchos detalles de Geroldsauer Mühle ponen de manifiesto que Roland Weingärtner ha exprimido al máximo las posibilidades de su instalación de ensamblaje. Esto incluye, por ejemplo, un "campanario" fabricado con precisión y conexiones de paso exactas, estáticas y relevantes en las vigas del salón de actos, los limpios empalmes Gerber y las uniones de los antepechos en los elementos de la fachada o el techo doblemente ejecutado sobre los hastiales con dos limas hoya.

La WBS 140 pule y acanala un cabrio de 15 m de longitud en apenas seis minutos: "Mientras se procesaba la primera viga me sonó el teléfono y tuve que salir un momento de la nave y, al volver, el trabajo ya estaba terminado".

Gracias a la maquinaria y a la ayuda de dos colegas autónomos en el lugar de la obra, Roland Weingärtner llevó a cabo la construcción en madera de Geroldsauer Mühle en tres meses. "El 22 de septiembre colocamos el primer elemento y en Navidad ya estaba instalado el tejado". El periodo de construcción de todo el edificio fue de alrededor 15 meses desde el comienzo de las obras hasta su inauguración a finales de agosto de 2015.

En vista del personal disponible, es un rendimiento increíble. Es comprensible teniendo en cuenta que, desde la adquisición de la máquina, el taller de carpintería ha duplicado su capacidad de ensamblaje y montaje de 6000 metros de madera lineal hasta más de 12 000 metros.

Esto demuestra una vez más que la mejor tecnología puede ser tan buena como la imaginación de sus usuarios. Roland Weingärtner realiza esta afirmación con gran entusiasmo porque siempre está descubriendo nuevos usos para su instalación de ensamblaje.

"Actualmente, por ejemplo, estamos construyendo buhardillas para la reforma de un tejado. Para ello, en la máquina WBS 140 se producen las vigas, cortes con doble inclinación, ingletes y triángulos, hasta incluso los listones del tejado. Solo fue necesitar diseñarlo todo una vez durante la preparación del trabajo y, con este registro de datos, pudimos producir todas las buhardillas. La ventaja económica en comparación con la producción manual no solo nos ayudó, sino que también nos permitió ofrecer a un buen cliente una oferta interesante".

Roland Weingärtner también fabrica con la máquina piezas constructivas para escaleras y ahora tiene entre manos la preproducción de una pasarela de madera de 50 m de longitud. "Podemos procesar en la máquina prácticamente todas y cada una de las piezas y, después, fabricamos todos los herrajes en la nave. Solo te das cuenta de todo lo que puedes hacer con la máquina una vez la tienes".

Y, como a fin de cuentas no todo funciona, el trabajo manual no se queda en la estacada. "Por ejemplo, la máquina no siempre puede serrar las entalladuras por completo en las vigas de cadera grandes. Entonces, raspamos ligeramente la entalladura con la hoja de sierra y serramos de forma precisa a mano. No hay que olvidar que, a día de hoy, llevamos a cabo todo el ensamblaje en nuestro taller. Quien compra se convierte rápidamente en una empresa de montaje, pero nosotros estamos evolucionando precisamente en el sentido opuesto.

Fuente/derechos de imagen: Weingärtner Holzbau, Baden-Baden, Dr. Joachim Mohr

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La empresa, fundada en 1999 y sita Baden-Baden, tiene a día de hoy seis empleados. Sus actividades comerciales incluyen reparaciones de techos, casas con construcción de marco de madera, pérgolas, garajes, buhardillas y ventanas de tejado.

www.weingaertner-holzbau.de