04.12.2017   |   Alemania

Construcción modular de edificios temporales y estacionarios

Gracias a la nueva línea de producción de WEINMANN, Blumer-Lehmann AG consiguió, entre otras cosas, reducir considerablemente sus costes y tiempos de producción.

„La nave claramente estructurada y organizada es perfecta para nuestra imagen; las instalaciones, con sus procesos de producción precisos y lógicos, entusiasman a arquitectos y clientes privados. A fin de cuentas, les da la seguridad de que podemos proporcionar una alta calidad con riesgos mínimos.“

Director general Richard Jussel, Blumer-Lehmann AG

Es un Artículo de BAUEN MIT HOLZ, 11/ 2017. Aquí puede leer el artículo completo.

Soluciones provisionales y definitivas

Además de ser conocida por sus numerosas ideas innovadoras para la construcción en madera, Blumer-Lehmann AG es una empresa suiza pionera en la construcción modular en madera. Sus edificios modulares de alta calidad resultan también interesantes para los propietarios que buscan una solución valiosa y duradera. Se construyen con armazones de madera que la empresa produce en una línea de producción automatizada y moderna.

Asimismo, la construcción modular es uno de los métodos ideales para la construcción en madera. El sistema de construcción denostado hace unas décadas como "construcción de unidades modulares" supone incluso una potenciación de los principios básicos de la construcción en madera; no obstante, con los módulos desmontados se obtiene un grado de prefabricación de hasta el 90 %. Y con una calidad que no solo convence a los contratistas que quieren edificios temporales.

Versatilidad en un mercado limitado

Blumer-Lehmann AG, con sede en Gossau y uno de los primeros constructores modulares suizos, se introdujo en este segmento de mercado hace 20 años. Desde entonces, ha estado desarrollando constantemente sus productos de construcción modular, según explica Richard Jussel, director general. Como empresa suiza, lleva a cabo su actividad en un mercado en el que existen numerosos competidores potentes, que en los últimos años se han expandido enormemente, con un volumen de pedidos que varía en función de la región y que está limitado por el tamaño del país y sus particularidades geográficas. Ante este panorama del mercado, Blumer-Lehmann ha adoptado la estrategia de ocupación de diversas áreas comerciales. Por ejemplo, en Gossau dispone de un taller de aserrado y carpintería, unas instalaciones propias de peletización y una estación generadora, pero también se encarga de la construcción de depósitos de sal a escala industrial. En lo que respecta a la construcción en madera, la empresa no solo lleva a cabo su actividad de construcción modular, sino que también se dedica a la construcción convencional de viviendas y edificios comerciales con elementos de madera, la reforma y el saneamiento, la construcción llave en mano, la construcción de edificios agrícolas y la construcción en madera de gran volumen de edificios de varias plantas o urbanizaciones. El elemento central de todas estas áreas es la construcción a partir de armazones de madera. Para ello, se aplican técnicas innovadoras de construcción de estructuras de forma libre o ensamblados sin metal para edificios de varias plantas. En diversas áreas comerciales, la empresa ha llamado la atención a nivel internacional en los últimos años con sus proyectos innovadores. Algunos ejemplos son el prestigioso edificio de oficinas Tamedia, construido con ensamblados sin metal en Zúrich, o el hotel Säntispark, el primer hotel de madera de cuatro plantas en el cantón de San Galo. Actualmente, Blumer-Lehmann AG cuenta con aproximadamente 300 empleados.

Construcción modular 1: edificios temporales

La construcción modular supone alrededor de un 30 % del volumen de producción en Gossau. Esto corresponde a aproximadamente 2500-3000 elementos al año y un 25-30 % de la facturación. Por lo general, Blumer-Lehmann se centra en las construcciones modulares de alta calidad con el sistema de construcción a partir de armazones de madera, aunque se encuentren en el segmento más caro: "Por un lado, defendemos la cultura de la construcción en madera, en la que la carpintería es responsable de la construcción de las paredes al completo", explica Richard Jussel, director general. "Por otro, nuestra opinión es que el recurso de la madera se usa de una forma especialmente sostenible en los armazones de madera". Las altas exigencias de calidad de la empresa se reflejan, por ejemplo, en un sistema de juntas de alta calidad entre los módulos: la prueba Blower Door a la que se somete el edificio terminado es una de las verificaciones estándar de la compañía suiza. Entre otros factores, se comprueba la calidad del aire en las estancias interiores con el objetivo de conseguir los valores de la etiqueta "Vivienda saludable" del eco-INSTITUT. Así pues, no resulta sorprendente que todos los edificios modulares de Blumer-Lehmann también cumplan altos estándares energéticos. Según Richard Jussel, este nivel de calidad resulta extraordinario también para los contratistas que quieren edificios temporales; especialmente cuando se trata de una escuela o de una oficina. La construcción de este tipo de edificios se solicita, por ejemplo, cuando se desea sanear u optimizar energéticamente una escuela u oficina antigua, y luego instalarla de nuevo. O bien cuando la construcción de una urbanización nueva requiere un incremento a corto plazo de la capacidad de la escuela, pero no se va a construir un nuevo edificio hasta dentro de unos años (por ejemplo, porque el proceso de autorización lleva mucho tiempo). Por tanto, la fase de uso de una solución temporal puede durar varios años. En este tipo de situaciones, los edificios modulares ofrecen la ventaja de que están operativos rápidamente en el lugar deseado y, tras la fase de uso, se pueden trasladar a otro lugar también rápidamente. De esta forma, las autoridades escolares pueden utilizar el edificio con diversos fines, mientras que un contratista privado probablemente lo vendería después de usarlo. Además, existen otros argumentos de peso en relación con los estándares de calidad que ofrece Blumer-Lehmann. En palabras de Richard Jussel: "Por un lado, un entorno de trabajo o formación agradable y saludable, que no se puede comparar con el ambiente casi insoportable de los barracones prefabricados. Si las instalaciones provisionales permanecen operativas durante un periodo prolongado, la construcción en madera de alta calidad ofrece unos resultados excelentes, lo que se traduce en un mejor rendimiento escolar y laboral. No obstante, nuestros clientes también disfrutan de otra ventaja: les ofrecemos un sistema de construcción probado, integral, bien diseñado y de alta calidad, que no pierde su valor al finalizar la fase de uso. Nuestros edificios modulares se pueden volver a utilizar sin problemas durante un largo periodo de tiempo, lo que para los contratistas públicos se traduce en un tiempo de proceso prolongado y para los contratistas privados, en un mayor valor de reventa".

Construcción modular 2: construcción en serie

Teniendo en cuenta todo esto, no es sorprendente que los edificios modulares de Blumer-Lehmann AG hayan superado ya hace tiempo la etiqueta de instalaciones temporales. Al fin y al cabo, estos edificios ofrecen incluso a los contratistas de soluciones estacionarias una gran cantidad de ventajas que los convierten en una alternativa atractiva a los métodos de construcción convencionales.

En primer lugar, cabe destacar el amplio espectro de posibles ventajas temporales:

  • Fase de planificación y autorización breve gracias a un alto grado de estandarización.
  • Proceso de duración limitada, ya que la producción de edificios y los trabajos previos en el lugar de construcción se pueden realizar simultáneamente.
  • Construcción del edificio in situ en dos o tres semanas con alteración mínima del lugar de construcción y sin pausas en caso de mal tiempo.
  • Por último, y en parte debido a estos factores: mayor seguridad en cuanto a plazos y costes.

Además, hay que añadir las ventajas de una cierta prefabricación, que rebasan las posibilidades de la construcción en madera convencional :

  • Alta calidad de detalles y precisión de los módulos de estancias, que están fabricados en condiciones industriales por parte de equipos experimentados en instalaciones de producción modernas (incluyendo el diseño de interiores y el acabado).
  • Altos estándares en edificios complejos, que se planifican en la preparación del trabajo y se instalan en el montaje de los módulos.

Gracias a estas ventajas, la construcción modular de alta calidad también es la solución ideal en proyectos estacionarios con plazos ajustados o limitaciones en el lugar de construcción, por ejemplo, en ciudades, donde las molestias producidas en el entorno de la obra cobran una gran importancia. Asimismo, en edificios de alto nivel técnico o estructurados en serie (oficinas complejas, clínicas o laboratorios), la construcción modular resulta muy práctica, especialmente porque proporciona efectos sinérgicos adicionales a las empresas de construcción en madera en los edificios en serie: según Richard Jussel, dos ejemplos típicos de este sector son los hoteles y las residencias de ancianos. La producción de este tipo de edificios modulares proporciona a la empresa de construcción en madera un valor añadido alto y controlable en la nave de montaje propia: "En este ámbito, trabajamos con equipos veteranos de constructores de ventanas, pintores, escayolistas e instaladores de equipos sanitarios, calefactores y eléctricos", afirma Richard Jussel. "Todos estos equipos trabajan de forma eficiente en el mismo lugar de montaje, por lo que se benefician de otros efectos sinérgicos que se obtienen como consecuencia del alto nivel de estandarización de la construcción en serie".

Producción moderna con una logística optimizada

Debido al número de piezas de la construcción modular, es lógico que en 2013 la empresa suiza invirtiera en una nueva nave y una línea de producción con un alto nivel de automatización. Si el volumen de producción total es alto en función de las especificaciones de la construcción modular, no existe realmente una alternativa a la producción industrial: así pues, por la línea de producción de Gossau pasan entre 7500 y 9000 elementos al año. Teniendo en cuenta sus prioridades, la empresa equipó la nave con unas instalaciones de producción para bastidores de madera. En vista dl buen aprovechamiento, la dirección de la empresa decidió incrementar el número de piezas. Los factores más importantes eran un nivel de calidad alto y constante, así como una estructuración clara del proceso de producción. Esto último también redunda en favor de la calidad, ya que un proceso de fabricación bien planificado y claramente estructurado permite asimismo realizar un control de calidad más eficiente. En lo que se refiere a la satisfacción de los empleados, la empresa, que previamente llevaba a cabo la producción manualmente en espacios reducidos, identificó la necesidad de modernización de dichos procesos. Junto con la nueva instalación, en la producción se aumentó el grado de estandarización de los módulos y elementos individuales. En palabras del director general, Richard Jussel: "Una producción automatizada no ofrece necesariamente una mayor velocidad de producción. Para poder aprovechar realmente su potencial, también es preciso optimizar los procesos y productos". Esto incluye conseguir una logística de materiales bien diseñada en torno a la línea de producción: la disposición de la nave concebida por WEINMANN otorga un gran valor a las rutas cortas entre los depósitos de materiales y las mesas de trabajo, sistemas de manipulación rápidos y ergonómicos, y un espacio suficiente para el transporte de materiales en ambos sentidos.

Flexibilidad y tiempos de reacción breves

El núcleo de las instalaciones de producción de WEINMANN en Gossau son un puente multifunción WMS 150 y cinco mesas de trabajo. Este concepto de fabricación está diseñado a medida a partir del número de piezas producidas en la empresa y el amplio espectro de áreas comerciales en las que desarrolla su actividad: en las instalaciones no solo se producen elementos de pared, techo y plataforma para edificios de madera convencionales y para la construcción modular, sino también componentes especiales y elementos de fachada para edificios híbridos. Los picos de trabajo están programados previamente; la flexibilidad y los tiempos de reacción breves cobran gran importancia. Esto explica, por ejemplo, que antes de la línea de producción haya un mecanizado de planchas con almacén provisional. Desde el almacén pueden suministrarse materiales de revestimiento preconfeccionados a las mesas de trabajo, si en ellas ya hay mucho que hacer. En Blumer-Lehmann, la producción de elementos en sí comienza con la colocación y fijación del bastidor de madera en la mesa 1. El revestimiento se coloca en la mesa 2, donde las planchas se recortan mediante el puente multifunción de WEINMANN y se les añaden los orificios deseados. La distribución de estas operaciones en dos mesas reduce el tiempo de ciclo de la instalación: en la mesa 1 se puede colocar el siguiente bastidor de madera mientras el elemento anterior se está mecanizando en la mesa 2. De esta forma, se evitan los "cuellos de botella" en la fabricación de bastidores de madera, algo que requiere mucho tiempo. Las vigas para los elementos de plataforma y techo se colocan en la mesa 2, que está equipada con los dispositivos de fijación correspondientes. Tras el proceso de revestimiento, se lleva a cabo el proceso de maniobra de la mesa 2 a la mesa 3, donde se coloca el aislamiento y la instalación; estas operaciones requieren asimismo mucho tiempo, por lo que también se pueden realizar paralelamente en la mesa 4. El elemento se transporta de forma transversal hasta la mesa 5, se le aplica el revestimiento y se mecaniza mediante el puente multifunción. Desde la mesa 5, los elementos de marco de madera creados se transfieren mediante una vía de pared vertical a un carro distribuidor, y de ahí a una grúa de la nave que los carga en plataformas. Los elementos para la producción modular se transfieren a otra vía de pared que termina en la producción modular. Allí, los elementos se llevan a diez puntos de montaje modular, se agrupan en módulos y se desmontan completamente. Solamente la capa superior del suelo se instala posteriormente en el lugar de la obra. Los módulos fabricados de hasta 12 m de longitud se guardan en lugares de almacenamiento especiales en la propiedad de la empresa, desde donde se transportan al lugar de la obra al comenzar la construcción.

Conclusión

Blumer-Lehmann AG ha logrado sus objetivos principales (un proceso de producción estructurado, y un nivel de calidad alto y constante) a raíz de su inversión en nuevas instalaciones de producción. Esta inversión, junto con las medidas adicionales implementadas en la periferia de la producción, ha permitido a la empresa reducir considerablemente sus tiempos de producción y recortar los costes de producción, a pesar de que la preparación del trabajo genera gastos mayores. Asimismo, la nueva tecnología ofrece a la empresa algunas ventajas en lo que al marketing se refiere. Richard Jussel nos explica: "La nave claramente estructurada y organizada es perfecta para nuestra imagen; las instalaciones, con sus procesos de producción precisos y lógicos, entusiasman a arquitectos y clientes privados. A fin de cuentas, les da la seguridad de que podemos proporcionar una alta calidad con riesgos mínimos. Sin embargo, no es suficiente con disponer de unas instalaciones como estas. También hay que hablar de ellas".

Imagen de origen: Blumer-Lehmann AG

Volver a Lista

Blumer-Lehmann AG

Blumer-Lehmann AG planifica y construye edificios individuales de madera, desde viviendas hasta edificios comerciales, pasando por instalaciones industriales y agrícolas, así como edificios públicos y construcciones de forma libre.El equipo de Blumer-Lehmann crea edificios nuevos, reforma instalaciones existentes y lleva a cabo saneamientos.

Obtenga más información aquí!