11.06.2011   |   Suiza

La nave de producción con tecnología de maquinaria moderna entusiasma a los clientes

Para Blumer-Lehmann, la mejora de la gestión de la calidad es una parte crucial de la modernización de su producción. La nueva tecnología de maquinaria no solo produce elementos de alta calidad, sino que también fascina a los visitantes.

Con la adquisición de la nueva instalación de producción, la mayor preocupación de Blumer-Lehmann AG fue la mejora de la gestión de la calidad. Casi al mismo tiempo, la nueva nave de producción se convirtió en un signo de identidad que entusiasma a los clientes.

En Suiza existe mucha competencia, y muy eficiente, con un volumen de pedidos que varía en gran medida de una región a otra y que no es ilimitado. Una de las empresas de la competencia es Blumer-Lehmann AG, de Gossau, que está abriendo nuevos mercados de ventas gracias a sus innovaciones y, de esa forma, pretende mejorar su posición en el mercado.

Nuevos productos para todas las áreas de la empresa

Estas innovaciones incluyen también conceptos de construcción modular de fácil manejo para el usuario, como nuevas estructuras de fachada de gran complejidad, innovadoras técnicas de construcción de estructuras de forma libre o uniones de madera sin metal para edificios de varias plantas, por ejemplo, tubuladuras reforzadas con madera de haya y pernos de madera de haya utilizados en el edificio de oficinas de siete plantas de Tamedia (Zúrich). La empresa ha obtenido reconocimiento internacional en los últimos diez años gracias a proyectos como el del Edificio Tamedia o la ampliación del Hotel Säntispark, el primer edificio de hostelería de cuatro pisos construido en madera en el cantón de St. Gallen.

La empresa Blumer-Lehmann AG consta de las áreas de contratista general de obra, construcción en madera, construcción modular y construcción de estructuras de forma libre. En esta última área, construye, produce, suministra y monta en todo el mundo estructuras de madera de forma libre para soporte y revestimiento. Las estructuras y fachadas desarrolladas individualmente se producen en las propias máquinas CNC en Gossau, lo que requiere un alto nivel de competencia también en la preparación del trabajo.

Como contratista general, Blumer-Lehmann planifica y construye edificios de llave en mano de construcción híbrida o en madera. Los volúmenes de construcción en este segmento del mercado tan demandado incluyen desde casas unifamiliares hasta complejas urbanizaciones y grandes proyectos en el sector comercial o público, siendo lo principal los edificios de varias plantas.

En el ámbito de la construcción modular, la empresa edifica principalmente edificios de madera de uso temporal que se pueden entregar a corto plazo con distintos niveles de construcción o llave en mano y, después de varios años de vida útil, se pueden volver a desmontar. A continuación, se pueden montar otra vez en otro lugar: este es un concepto que se utiliza frecuentemente en zonas urbanas para la construcción temporal de escuelas adaptadas a necesidades y hoteles o residencias de ancianos que se necesiten con urgencia.

En la construcción en madera, la empresa Blumer-Lehmann AG cubre una amplia gama de necesidades de edificios de madera, entre otros, viviendas unifamiliares o casas con dos viviendas, edificios agrícolas, estructuras, viviendas, escaleras o interiores. En esta área de la empresa también se producen todos los componentes de madera para los proyectos de construcción de contratistas generales y construcciones modulares.

Cinco mesas de montaje con puente multifunción

Tanto si se trata de elementos de fachada para la construcción híbrida como de elementos de paredes, tejados y techos para edificios de madera, la empresa se centra principalmente en la producción de elementos de la construcción de marco de madera, lo que también define naturalmente la estructura de las instalaciones de producción. Por consiguiente, en Blumer-Lehmann la producción se lleva a cabo en mesas y, hasta hace dos años, principalmente de forma manual y en un espacio muy reducido. Con la construcción de una nueva nave en 2013, la empresa adaptó su tamaño al tamaño de su volumen de producción, que había aumentado en los años anteriores.

La nueva nave se equipó con una línea de producción de WEINMANN formada por cinco mesas de montaje y un puente multifunción. La principal razón de esta adquisición fue el deseo de lograr un alto nivel de calidad constante. En vista de las crecientes exigencias de los constructores, la dura competencia que hay en Suiza y el grupo destinatario profesional (una gran parte de los pedidos proceden de arquitectos), para Blumer-Lehmann la calidad es la base indispensable de un negocio de éxito.

La primera estación de la nueva instalación es la producción manual de marcos de madera. El marco de madera se coloca y se clava en la primera mesa, después se transporta a la mesa 2, donde se aplica el revestimiento con sistemas de manejo y, mediante el puente multifunción de WEINMANN, se clava, se corta y se equipa con los orificios necesarios.

Al dividir las dos operaciones en dos mesas, el tiempo de ciclo de la instalación se acorta: la mesa 2 puede seguir procesando mientras que en la mesa 1 ya se ha colocado el siguiente marco, lo cual es una de las operaciones que más tiempo requiere en la línea de producción. Si es necesario, en la mesa 2, que está equipada con dispositivos de fijación especiales, se colocan además las vigas para los elementos del techo y del tejado.

Desde la mesa 2, el elemento revestido por un lado pasa a la mesa 3 mediante un proceso de volteo, donde se pondrán el aislamiento y la instalación. Como es una operación que lleva bastante tiempo, se puede ejecutar en paralelo en la mesa 4. El elemento se transporta de forma transversal hasta la mesa 5, se le aplica el revestimiento y se mecaniza mediante el puente multifunción. 

Siguiente paso: carga y producción de módulos

Una parte de los revestimientos se prefabrican en una máquina de mecanizado de placas y, después, se transporta parte a un almacén provisional y parte a la producción de elementos. El camino que deben tomar los materiales de las placas se decide según el proyecto.

Richard Jussel, jefe de la empresa, explica: "Con los permanentes pasos de optimización se desarrollan los conocimientos necesarios para saber cuál es el mejor lugar para llevar a cabo el mecanizado". Esto puede ocurrir, por ejemplo, con una placa acústica con muchas perforaciones y un corte complejo o, en épocas de carga elevada, cuando queremos evitar atascos en la mesa a través de la prefabricación. "Esta decisión requiere un análisis extenso del proyecto y de los procesos necesarios para llevarlo a cabo".

Otra peculiaridad de la instalación de Gossauer es la redistribución de los elementos en dos líneas subordinadas. Una vez montados en la mesa 5, se transportan mediante una vía de pared vertical hasta un carro distribuidor desde el cual se cargan sobre plataformas mediante la grúa o pasan a otra vía de pared. Esto conduce a la nave con la producción de módulos, donde los elementos se pueden retirar en distintos puntos del montaje y mecanizar a continuación.

Mayor calidad y reducción de costes potencial

En retrospectiva, Richard Jussel cree que ha logrado plenamente el objetivo de la instalación: alcanzar una mayor precisión y, con ello, un alto nivel de calidad.

Por el contrario, para el jefe de la empresa la relación entre los tiempos de pasada y los costes de producción fue algo más compleja. "Un proceso de producción constante de alta calidad y con menor número de operarios se podía lograr fácilmente. Para calcular el tiempo y los costes con precisión no hay que perder de vista los gastos adicionales relacionados con la instalación, lo que incluye, por ejemplo, una amplia preparación del trabajo".

Desde el punto de vista de Jussels, para conseguir que la instalación sea más eficiente se requiere en primer lugar una normalización. "Cuando se normalizan elementos y módulos individuales, se abre un nuevo potencial de reducción de costes".

También se deben optimizar los procesos que tienen lugar alrededor de la máquina con el fin de que la nueva instalación sea más eficiente en comparación con la fabricación manual anterior. "Este es el caso, por ejemplo, de los flujos de materiales en la producción. Antes teníamos que llevar las placas y el aislamiento parcialmente a lo largo de grandes distancias hasta la mesa correspondiente, mientras que ahora todo se coloca en la posición correcta de la línea, por lo que los empleados tienen distancias más cortas. Justo aquí es donde se puede ser más rápido y donde se pueden ahorrar costes".

Con la nueva adquisición, la dirección de la empresa también ha cumplido el deseo de lograr una producción estructurada con mejores condiciones para una gestión eficaz de la calidad. "Una de las ventajas de la línea de producción de WEINMANN son los procesos de producción en estaciones claramente definidas. Todos saben dónde empieza y dónde termina una operación, todos conocen los flujos de materiales y el director del proyecto puede controlar y comunicar de forma precisa".

La nave, que se organizó perfectamente para este fin, también ofrece otra ventaja para la empresa. "Podemos enseñar el proceso de producción a nuestros clientes y conseguir así que se entusiasmen por nuestra empresa". No solo clientes privados, sino también arquitectos, quienes consideran la producción industrial de alta precisión como una garantía de bajo número de reclamaciones. Para Richard Jussel, quien "todavía debe realizar mucho trabajo de publicidad y persuasión para que un cliente construya en madera", se trata de una ventaja de marketing nada despreciable.

Fuente: mikado (revista empresarial para el sector de la construcción en madera y las ampliaciones; Dr. Joachim Mohr, Tubinga [Alemania])

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