09.03.2018   |   Alemania

Ahora el aislamiento es más fácil que nunca

Nueva tecnología de aislamiento de WEINMANN - Tras solo 5 años, las inversiones en el puente multifunción WALLTEQ M-380 ya se han amortizado.

"La máquina nos permite obtener unos resultados de trabajo perfectos con un bajo porcentaje de errores. Los componentes tienen las dimensiones exactas sin necesidad de corregirlos a posteriori. La instalación funciona de un modo eficiente y fiable, y el valor añadido ha aumentado considerablemente gracias al alto grado de prefabricación.“

Florian Fluck, fundador de la empresa

Es un Artículo de HOLZBAU-MAGAZIN, 09.03.2018. Aquí puede leer el artículo completo.

La tecnología de aislamiento totalmente automático contribuye a un enorme crecimiento

Fluck Holzbau, en la ciudad badense de Blumberg, es una empresa relativamente joven, pero ya ha conseguido cosechar notables éxitos. Su rápido crecimiento se ha visto favorecido por el desarrollo de una nueva tecnología de producción que permite aislar los elementos de marco de madera de forma completamente automática.

En vista de la intensa actividad de construcción, el aumento de las participaciones en el mercado y el gran número de pedidos, la construcción en madera es un sector en auge. Entre los precursores de esta tendencia se encuentra Fluck Holzbau, en la ciudad badense de Blumberg. Su fundador, Florian Fluck, que empezó en la construcción en madera en 2007, había producido alrededor de 40 casas con su propia empresa en el año 2017. Fluck utiliza una nave de 70 x 50 m construida en 2016 para presentar el WEINMANN WALLTEQ M-380, toda una novedad a nivel mundial. Este puente multifunción es capaz de mecanizar elementos de madera siguiendo métodos tradicionales y, además, su placa de inyección integrada le permite realizar el aislamiento de un modo totalmente automático.

Un crecimiento continuo

El maestro carpintero construyó su primera nave de 16 x 20 m a finales de 2006 con la colaboración de algunos amigos y empresas subcontratadas. A pesar de contar con grúas de poca altura, la joven empresa de construcción en madera siguió creciendo favorablemente, entre otros, gracias a los pedidos desde Suiza, país limítrofe en el que Fluck estableció una filial en el año 2009. Desde entonces, los ingresos en el país vecino han aumentado hasta llegar a ser aproximadamente el 40 % del volumen de ingresos total. En 2015, después de ampliar su nave en varias ocasiones, la empresa consiguió fabricar 15 casas de madera. La plantilla se amplió a 30 empleados que no solo se encargaban de la producción de casas de madera, sino también de la construcción de objetos y de trabajos de carpintería tradicionales. Desde que Fluck incorporó a un representante de ventas en su empresa, se ha constatado un aumento de todas las cifras: "El porcentaje de finalización fue positivo, y la demanda superó nuestras posibilidades en poco tiempo". La empresa había sacado el máximo partido posible a su terreno de 2000 m2 tras varias ampliaciones de la nave. Ante los problemas de espacio, Fluck trasladó la sede de la empresa a otro polígono industrial. El hecho de estar situado junto a la carretera nacional B27 proporciona a la empresa de construcción en madera una ubicación excelente para el acceso de vehículos. Además de la nueva sede, Florian Fluck adquirió dos parcelas más de cara al posible crecimiento en el futuro.

Una planificación ambiciosa

Aparte de la renovación de la nave, el carpintero también optó por una modernización a nivel tecnológico: "Porque estaba claro que no podíamos seguir fabricando así. Fabricábamos los componentes de las casas de madera en horizontal y los transportábamos recubiertos por un lado hacia el lugar de la obra, donde los montábamos y aislábamos, y dábamos los últimos remates. Derrochamos mucho dinero con este proceso. Además, queríamos seguir creciendo, para lo que necesitábamos más espacio, una producción eficiente, más empleados y, por tanto, puestos de trabajo que resultaran atractivos, un sistema de control de calidad optimizado, etcétera". Teniendo en cuenta el gran volumen de pedidos, Florian Fluck pensó "en una nueva instalación de ensamblaje y en un puente multifunción de WEINMANN, pero comprarlos a la vez suponía una inversión elevada". Dado que ya trabajaba en colaboración con un centro de ensamblaje bastante bueno, decidió invertir primero en un puente multifunción y en dos mesas de trabajo. Asimismo, las impresiones obtenidas de las visitas a algunas empresas fueron fundamentales para ello, pero: "En cualquier caso, mi puente multifunción también debía ser capaz de inyectar el material aislante".

Una solución universal

A decir verdad, por aquel entonces WEINMANN era el único que ofrecía un puente solamente de aislamiento disponible para su entrega en la fábrica. El puente universal para el mecanizado y el aislamiento de los elementos que Fluck deseaba no estaba entre sus planes. Por este motivo, se mantuvo una charla exhaustiva en Lonsingen con el carpintero centrada completamente en el prototipo que se adaptaba a sus necesidades. Este podría suponer un gran salto para otras medianas empresas en lo que a producción se refiere. El WALLTEQ M-380 de la empresa Fluck está equipado con un gran número de potentes equipos para trabajar la madera: un husillo principal de 18,5 kW con un cambiador de herramientas de 12 posiciones, un sistema de aspiración de movimiento simultáneo, dos dispositivos para el grapado rápido de tableros y una zapata conductora para la fijación cuidadosa de planchas de fibra de madera blanda. A este equipamiento se le suma un grupo de aserrado con puesto de recogida para realizar cortes con rapidez y precisión. La placa de inyección de Isocell instalada de forma adicional en el WALLTEQ M-380 permite a Florian Fluck introducir materiales aislantes ligeros en sus construcciones de madera durante el proceso de fabricación de un modo completamente automático. Al mismo tiempo, el puente multifunción se encarga del posicionamiento correcto y de la transmisión de datos a través de una interfaz, mientras que la placa de inyección, como unidad independiente, es responsable de inyectar aislante en los diferentes compartimentos. También ofrece la posibilidad de inyectar compartimentos pequeños y formas especiales como elementos de fachadas. La nueva instalación de producción proporciona numerosas ventajas a Fluck. Entre ellas destacan el control automático de la compactación del material aislante mediante la unidad de pesaje, la posibilidad de controlar visualmente la finalización del proceso de aislamiento, así como la mejora de la eficiencia y la gran flexibilidad en la selección del aislante. Es posible utilizar, por ejemplo, fibras de mineral y madera o celulosa, opción preferida en Fluck. Una ventaja particular del modelo universal son sus cortos tiempos de parada. Actualmente, el WALLTEQ M-380 se utiliza en Fluck Holzbau de forma ininterrumpida y puede desplazarse rápidamente sobre las dos mesas cambiando entre las tareas de aislamiento y mecanizado de elementos. Las breves pausas de trabajo se reducirán aún más cuando Fluck pase a producir próximamente las paredes interiores con revestimiento completo.

Rentable y eficiente

En sus cálculos de rentabilidad, WEINMANN estima que, con la nueva tecnología de aislamiento, las empresas de construcción en madera podrán generar beneficios a partir de una producción anual de 30 casas. Fluck ya dispone de cifras concretas para la placa de inyección: "Se amortizará en cinco años teniendo en cuenta el aumento repentino del flujo de material con costes de personal mínimos". En cuanto al puente, después de un año ya se tiene un dato concluyente: "En la antigua sede, necesitábamos más o menos el mismo tiempo con el mismo número de empleados para producir los elementos de pared. En aquel entonces, los elementos solo se recubrían por un lado. Sin embargo, actualmente los fabricamos con revestimiento completo por los dos lados, incluyendo el aislamiento, la instalación eléctrica, la plancha de fibras blandas, las ventanas, las persianas enrollables o venecianas y la primera capa de yeso". El WALLTEQ M-380 se ha concebido para producir entre 30 y 50 casas al año, justo el volumen adecuado para Florian Fluck, que no desea expandirse más por el momento. Además, sigue produciendo elementos de plataforma y techo en la mesa de trabajo que él mismo construyó. Esta se encuentra en la parte delantera de la nave y permite realizar el control de calidad a techos y plataformas. El resto de la nave se divide en dos partes: a la derecha se lleva a cabo la fabricación con el puente multifunción y a la izquierda se encuentran la estación para el montaje de ventanas, el almacén de montantes y la estación de carga con plataformas intercambiables. De esta forma, hay dos recorridos claramente divididos para los materiales de entrada y salida.

Ampliación de plantilla

Las estaciones de trabajo dejan claro que Fluck Holzbau ha sufrido una auténtica revolución en su logística de producción gracias a la mudanza. "En aquel momento tuvimos que aprender y crear muchas cosas", recuerda Florian Fluck a día de hoy. No es de extrañar que el carpintero recuerde el 2017 como un año más agotador que el 2016, cuando se construyó la nave. Durante el desarrollo de las nuevas soluciones, los compañeros de ZimmerMeisterHaus sirvieron de gran ayuda, aunque Fluck acabó desarrollando muchos detalles a su propio gusto. Dado que era evidente que este cambio se traduciría en una falta de tiempo y esfuerzo, el objetivo de casas fabricadas en Blumberg se fijó en 20 casas para 2017. Al final, terminaron siendo 40. "Esto solo fue posible porque el WALLTEQ M-380 funcionaba perfectamente después de fases de entrada cortas y porque algunas de las casas todavía no eran de llave en mano", aclara Florian Fluck. Sin embargo, el crecimiento excesivo causó varios "cuellos de botella": el primero de ellos en la preparación del trabajo, que debía lidiar con muchas más tareas y de mayor complejidad. Después de que Fluck implantara una nueva configuración para que el ambiente fuera más relajado, la cartera de pedidos se abalanzó sobre toda la empresa: "Transcurridas unas semanas, los empleados de la obra tuvieron que echar una mano en la producción, por lo que se producía un atasco en el montaje de las casas, y al final las empresas subcontratadas no daban abasto". Puesto que se trata de un pico de producción a largo plazo como consecuencia de la intensa actividad de construcción, Fluck está planteándose hacerse cargo en el futuro de la decoración de interiores con sus propios medios. En 2017, el carpintero contrató a 13 nuevos empleados, ampliando así su plantilla a 47 trabajadores. Recibir gente nueva resultó sorprendentemente fácil: "Desde que presentamos en 2017 la nueva tecnología durante un día de puertas abiertas, cada vez nos llegan más peticiones de carpinteros que solicitan un puesto de trabajo", explica Florian Fluck. Con la mano de obra adicional para afrontar la decoración de interiores, la empresa volverá a su cauce con una plantilla formada por 55 empleados para 2018.

Perspectivas

Los clientes también están satisfechos con el continuo desarrollo tecnológico. En la actualidad, Fluck realiza una visita guiada por la fábrica a todos los interesados, "y cuando se acaba, todos quedan fascinados por el nivel de profesionalidad con el que construimos nuestras casas de madera". Fluck considera este efecto publicitario como una ventaja de la máquina, que no se debería subestimar. A su parecer, la combinación de mecanizado y aislamiento funciona "con la precisión que deseaba. La máquina nos permite obtener unos resultados de trabajo perfectos con un bajo porcentaje de errores. Los componentes tienen las dimensiones exactas sin necesidad de corregirlos a posteriori. La instalación funciona de un modo eficiente y fiable, y el valor añadido ha aumentado considerablemente gracias al alto grado de prefabricación". Con el mismo optimismo valora la posibilidad con la que cuenta actualmente para reaccionar a pedidos a corto plazo con rapidez y flexibilidad. "Aparte de la gestión de costes, tiempo y calidad, optimizada mediante la tecnología, lo que nos garantiza esto es el interés de constructores y arquitectos hacia nuestras habilidades en materia de insonorización y protección contra incendios". En Blumberg, se tienen varias ideas de este tipo entre manos, pero antes hay que pasar por una fase de consolidación. "Ahora todo debe asentarse, adaptarse y ser más eficiente. Además, debemos repartir las responsabilidades para que el director ejecutivo deje de encargarse de todo". De esta forma, el propio Florian Fluck puede dedicarse a las reuniones con los clientes en las salas de consultas de su empresa, que están equipadas de forma exquisita, así como a los planes de un nuevo almacén de material, ya que el viejo se quedó pequeño al mudarse a la nueva nave.

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